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sábado, 25 de agosto de 2007

Plaza Sotomayor y la Toca Toca




Quizás Valparaíso tenga esa magia que ha llenado de inspiración a muchos poetas que han arribado a esta parte de nuestra tierra. Quizás no sea una casualidad que escriba estas líneas, pero para quienes vivimos a diario en Valparaíso, quizás sea la plaza Sotomayor uno de los lugares mas pintorescos de nuestro Puerto.
Razones hay muchas: como que le llamamos Plaza y no se ve un solo arbolito. Para quienes gustan del patinaje, basta una pequeña llovizna para poder gozar de este deporte gracias a sus baldosas instaladas para tal efecto. En caso de caídas, el policlínico ubicado al lado del Palacio de Justicia los estará esperando. Todo parece haber sido minuciosamente pensado.
Esto sin contar con las baldosas ya quebradas que permiten a los conductores un manejo entretenido, al tratar de esquivar cuanto hoyo se cruce por el camino.
Es una lastima que para cerca del 21 de mayo, nos quiten nuestra entretención y se preocupen de tapar los hoyos. Claro que no con nuevas baldosas sino con cemento.
A propósito de 21 de Mayo, como no mencionar el monumento a los Héroes de Iquique que da vida este sector. Lugar obligado para quien esta de visita Valparaíso y que quiera conocer parte de nuestra historia.
¡Que lugar mas solemne para un Marino que la Plaza Sotomayor! Bueno también para las chicas del Barón Rojo. Hoy es punto de encuentro para los pingüinos en sus marchas al congreso en contra la LOCE y de universitarios que desnudos protestaban contra la educación en Chile. ¿Quien lo hubiese creído? Es sin duda una apertura de nuestra sociedad a otros tiempos.
Por supuesto que lo amigo de lo ajeno no puede estar ausente. Bajan al plan con su vestimenta apropiada para efectuar sus fechorías: salida de cancha, zapatillas por lo general nuevas o casi nuevas, especial para apretar cachete una vez perpetrado el lanzazo. Pero dejémonos de cosas, esto no es solo patrimonio de Valparaíso.
Lo que me llama la atención es que a ciertas horas, sobretodo a la hora de almorzar, queda una patrulla en medio de la Plaza sin nadie en su interior, ni tampoco algún carabinero cerca. ¿Será que estamos frente a una patrulla virtual o al auto fantástico? A esa hora, que nos pillen confesados!!

Valparaíso, Capital cultural de nuestro país, Patrimonio de la humanidad, sede del poder legislativo y de los carnavales culturales, tiene entre sus habitantes a todo un personaje de esta plaza, la que llamaré “Toca Toca”.
Esta mujer sufre sin duda de algún trastorno mental que la lleva a andar desaseada. Tanto es así que su cabello ondulado lleva tantos bichos que “La ley de la Selva” haría todo un programa con lo que tiene en la cabeza. Su dentadura parece haber sido sacada de la más terrible película de terror. De seguro sería un manjar para mi amigo dentista, “El Chicho”.
La sola presencia de Toca Toca ha hecho a más de algún hombre cambie de vereda, se devuelva o corra para no toparse con ella. La razón, y lo puedo testificar, es que solo se acerca a los hombres para pedir plata, se te pega a ti y si no le das plata, te da un agarrón.
Mi historia con la Toca Toca empezó cuando inocentemente me la encontré en la callé y me pidió plata. Yo le di $100. Al otro día lo mismo y así hasta que no le di mas plata ya que me tenia de casero. El problema es que cada vez que me veía, me pedía plata, se ponía de rodillas y como no le daba plata, me iba de agarrón. Un día me siguió dos cuadras. Lindo espectáculo, yo 1.80 metros y mas de 100 Kilos arrancando de una mujer de no mas de 1.50 de estatura y no mas de 40 kg de peso. Bueno, para despistarla entre a una tienda de revelado de Fotos. ¡Y la Toca Toca entró al negocio! Los empleados del local la tuvieron que sacar del Local y yo salí como los 15 minutos después apretando cachete, no sino antes haber comprado un par de pilas por el favor concedido. Menos mal que no entré a una tienda de autos…..
Desde allí que esta corta historia de amor terminó.
Conclusiones:
No se si decir que la tengo loca, porque de seguro ya lo estaba.
Si vas a Plaza Sotomayor lleva sencillo para que no te den un agarrón (aunque igual nadie te garantiza que no lo vaya a hacer).
La verdad es que uno no esta acostumbrado a que te den un agarrón en tus partes íntimas y de alguna manera te sientes violentado. Esto te hace pensar lo que les ocurre a las mujeres con tanto degenerado con las que ellas tienen que lidiar en los buses, en el tren o en cualquier lugar donde exista aglomeración de gente. Quizás si me hubiese dicho que me quería y a lo mejor pasaba. Quien sabe… Hace algún tiempo que no la veo, eso se agradece.

Me gustaría proponer a las autoridades de nuestra comuna, sea nombrada como “Reina de los carnavales culturales de Valparaíso”. Creo que se lo ha ganado por ser la reina de la Plaza Sotomayor.

domingo, 25 de febrero de 2007

Los Juegos Infantiles












Es increíble como a medida que uno lleva a la memoria aquellos momentos ya pasados, empiezan a salir nuevos relatos. A raíz de los anteriores relatos tuve la oportunidad de compartir con mis amigos de infancia y recordar aquellos juegos que eran parte de nuestra vida diaria.
En el caso de los hombres, parece que tenemos un chip interno que nos lleva a caminar y a aprender a patear una pelota al mismo tiempo. Es por eso que la memoria nos lleva a recordar las veces que jugábamos con nuestros Papas al igual como lo hacemos hoy con nuestros hijos. Si el Papá había sido bueno para el fútbol, lógicamente quería que su retoño siguiera sus mismos pasos. Pero ¿pero que sucedía si al hijo no le gustaba mucho el fútbol? Tu papá, para incentivarte, te inscribía en una escuela de Fútbol, donde había como 100 niños. Cuando se hacían partidos, todos iban detrás de la pelota. Si le pegabas a la pelota tres veces durante todo el partido, eras la figura de la cancha.
Nosotros en Recreo no teníamos una cancha cerca, por lo tanto debíamos jugar fútbol en la escuela o en la calle después de clases. En la escuela jugábamos con cualquier cosa que se pudiera “chutear”.Tapas de bebida de metal era una excusa suficiente para la pichanga del recreo. La cosa se ponía mejor era cuando contábamos con la pelota de trapo, la que con el trajín del juego no duraba mas de dos recreos y vuelta a la tapa. Si la economía familiar lo permitía, algún compañero llegaba con una pelota de plástico. Era impresionante como zigzagueaba en el aire. Teníamos que tener cuidado de no pegarle un cabezazo justo donde se unían las partes de la pelota, ya que era súper dura. Para que decir si jugábamos en invierno, con mucho frío y te llegaba un pelotazo en la nariz. Que dolor!
La pelota de cuero de 32 cascos era la vedette de “La Pichanga de Barrio”, la que se ocupaba en el “Vicente Reyes Stadium”, cuya calle del mismo nombre albergaba a grandes jugadores de distintas edades. Era una calle multicancha, ya que bastaban solo dos piedras grandes para hacer los arcos y empezaba la emoción .Y si se quería usar de calle, se sacaban. No faltaba el desubicado automovilista que se le ocurría ocupar la calle para pasar en medio de tremenda pichanga!! Eso no tenía perdón!!
Como vivíamos en cerro, los delanteros eran los que mas sufrían, ya que si el arquero no atajaba la pelota, ésta corría pendiente abajo, lo que significaba buenos minutos perdidos ya que debíamos esperar que el desafortunado jugador se recuperara de tan importante esfuerzo. Ya con tres carreras estabas listo para abandonar la cancha.
La consigna era “el que la tira la va a buscar”. Producto de la intensidad del juego, nuestro vocabulario dejaba bastante que desear, “¡suéltala poh weo…..!” “¡tirala aquí, aquí,………..Putas que la cagaste!”, “!¿Como se te pudo ir ese gol Weo…..?” y así otras tantas frases que molestaba a mas de alguna vecina que nos gritaba para que dejásemos de decir garabatos. Pero que importaba, ¡!si éramos todos amigos, hermanos en el deporte rey!!
Recuerdo que una vez recibí un pase largo, y mientras corría, veía como la pelota tomaba una dirección elíptica. La podía tomar de primera, a media altura para darle de media chilena y anotar así el gol del partido, que digo, el mas lindo gol hecho en esa “cancha”. Solo hubo un problema. No le pegué bien a la pelota y se fue derecho a la ventana de la casa de la vieja que nunca devolvía las pelotas que caían en su patio. Ruido de vidrios quebrados. Los jugadores abandonaron rápidamente la cancha, apretando cachete, dejándome solo en tal momento difícil que daba por terminado el partido, por lo que hice lo propio.
Esperé como dos días, a ver si a la vieja se le había pasado la rabia y recuperar así la pelota. Ahí fui. Apechugando. Puse la mejor cara de weon bueno posible, como para que la vieja se pudiese dar cuenta que todo había sido producto de las ansias de querer anotar el gol de mi vida. El resultado: fue una de las tantas pelotas que la vieja no quiso entregar.

Si no eras bueno para la pelota, quedaban otras alternativas como las bolitas. El juego consistía en pegarle a la bolita contraria para luego dejar la tuya en un hoyito hecho en la tierra para tal efecto. Si le pegabas decías ¡“Schita”! Jugábamos con bolitas de Cristal, de tamaño pequeño o grande llamados “Bolones”, las cuales uno raspaba para que quedara con textura áspera y así poder tomarla mejor al momento de apuntar a la bola contraria. Estaban las otras bolitas hechas de baldosa llamadas “Tiroico”, a demás de como las perillas de catre rellenas de plomo y las bolitas de acero. La idea es que si tu ganabas te llevabas el numero de bolitas apostadas.¿alguno de ustedes que jugó a las bolitas respetó alguna vez la distancia de la cuarta que se hacía con la mano? Me declaro un tramposo, y así me llenaba de bolitas, las que guardaba en un envase plástico de shampoo Kent.
Si no eras bueno para ese juego, estaba la posibilidad de jugar al montoncito, que era dar vuelta una cierta cantidad de láminas de álbumes (que en ese tiempo abundaban) golpeándolas con la mano ahuecada. La cantidad de laminas que dabas vuelta eran tuyas.
De tanto ganar laminas, podías llenar tu álbum. No faltaban los ambulantes que te vendían por separado las láminas “claves” que no se obtenían comprando los sobres y que eran necesarios para completarlos. De esos Álbumes recuerdo “El cuerpo Humano “, "Historia del hombre", “Flora y Fauna” de Mundicrom, las que te daban unas chapitas ZOOCOLOR que colocabas en los rayos de las bicicletas, “El mundo de los ¿Por que?” y el de Disney.
Si aun esos juegos no eran para ti, el yo-yo quizás podría darte la posibilidad de entretenerte. La Coca Cola sacó una promoción importante de Yo-Yos Russell, que se distinguían por los colores: estaba el Profesional ( rojo), el Imperial( negro), Super, etc.
Lo mas fácil era hacer “El Perrito”( no confundir a lo perrito), la vuelta al mundo , el columpio y la mas difícil era la torre Eifel.

Había otro juego clasico en los cumpleaños como era el “Paco o Ladron”. Como verán, desde chico sufrimos represión. Otro juego era El Lobo con la canción “Juguemos en el bosque mientras el lobo está, Lobo está?” . ¡Señores, si no había copete a los 8 años, con algo había que divertirse!

Infaltable era el jugar con autos de colección como eran los Matchbox, que eran metalicos y no de plasticos como ahora.
Ya mas grandes jugabamos al “El caballito de bronce”, aguantando el peso de todo quien se tirara encima de ti. Todo un desafío para nuestra incipiente espalda.
Si aun esos juegos no te entretenían, tenias la posibilidad de esperar la pascua para que te regalaran raquetas de Baminton. ¿por qué la insistencia de regalarnos esas raquetas,(harto malas por cierto), con una plumilla y una red toda picante?! Ni para Tenis servía ya que al primer raquetazo con la pelota de tenis, se doblaba el fierroy se hacía mierda la raqueta. ¡Un desastre! En todo caso este deporte es grito y plata en el Asia.
Pero si el tenis era tu vocación, que mejor que jugar en el ““Vicente Reyes Stadium” nuevamente, pero esta vez con paletas. La red era imaginaria y si ya tenías que correr con la pelota de fútbol, imagínense las carreras cuesta abajo con la pelota de tenis.
La Bicicleta también te permitía desarrollar tus habilidades. La mini CIC la llevaba. Yo tenia una celestel que era de mi hermana, pero que murió en mis manos.¿ cuantas sacadas de cresta me dí con ese invento humano? Vivía cerca de una plaza de Recreo, lugar donde nos juntábamos a andar con los muchachos del barrio, echando carreras. Estaban también las bicicletas Monarch que eran como imitaciones de la CIC. Más top era quien tenía una “Caloi” con una palanca de tres cambios. Su diseño era con un asiento alargado. Pero quien era ya considerado torpísimo era el que tenia una Oxford, que también tenía palanca de cambios, pero su diseño y la luz que tenía adelante que brillaba cuando tocaba “el timbre” , la hacía deseado por todos.
Recuerdo que en una oportunidad, en la plaza habían dejado un cerro de de abono para las plantas, mezcla de tierra de hojas y guano de caballo, la que servía de trampolín y así hacer piruetas en el aire. Al otro día fuimos nuevamente. Esta vez era una carrera de quien llegaba primero. Me adelante al resto, vi el montículo, pedalee, apunté y ¡sacaron la mitad del centro del cerro!, o sea, me fui de hocico al suelo. Creo que hasta comí guano.
En otra oportunidad estábamos haciendo piruetas, levantando la rueda delantera para ver cuanto avanzábamos con una sola. En mi primer intento levanto la rueda y ¡la rueda se salio de la bicicleta y nuevamente al suelo!! Las piruetas no eran mi fortaleza! De hecho aun la busco.
También existían los juegos de salón como lo era “La gran Capital” o “Metropolis”. Como que ese juego nos iba un poco preparando a lo somos hoy. De hecho yo creo que desde ese tiempo que ya le debo plata al banco. Además te preparaba para ir relacionandose con usureros , ya que si llegabas a una propiedad que ya había sido comprada por otro, te pegaban el tremendo palo $$$$$.
Si aun eso tampoco te producía entretención, entonces debías echar mano a tu ingenio para que tu papá te regalase una autopista TAYCO. Uno veía en la tele como tenían auto comandos que cambiaban de pista, se cruzaban, deban vuelta como montaña rusa y seguían en carrera. Yo pedí uno. El resultado nefasto! Parece que los viejos no entendían que cuando pedía una Tayco, era una Tayco y no otra cosa. Claro uno no tenía idea que la Tayco costaba 5 veces mas que una común y corriente. Para hacer el cuento corto, les contaré que el control del auto era un botón, o sea, ninguna opción de controlar la velocidad. Nunca pude dar una vuelta completa ya que a la primera curva, salía volando, como que la pista hubiese sido diseñada por Eliseo Salazar. Y si por esas cosas de la vida, lograba pasar la primera vuelta, la pista tenia un cruce donde chocaban los autos. Yo creo que si en ese tiempo, hubiese existido el Sernac, los hubiese denunciado. Nunca dió una vuelta completa! Más encima usaba pilas medianas. ¡Pilas medianas! ¿Dónde te vendían “pilas medianas”?.
Mejor jugar a los comandos, total la imaginación daba para mucho. Uno tenía unas pistolas de plástico. Otros tenían metralletas que venían con un set de soldado, con granadas y todo. Si te regalaban un set de policías, podías usar esposas plásticas para cuando detuvieras a tu enemigo. Uno gritaba ¡ Ta, Ta, Ta!, emulando el ruido de las balas si eran pistolas y ¡ratatatatatá!, si era metralleta. De hecho si tenias una de ellas tenias mas opción de ganar por tener mas balas que disparar . Esas eran las reglas del juego. Si eras más suertudo, te podían regalar una pistola a fulminantes, que era una tira de papel con puntos de pólvora que al percutir sonaban como balas. Si eras más Top, podías utilizar una pistola a fogueo, que venía con unos círculos rojos cuyo sonido era lo más parecido a la realidad y que no dejaban la estela de humo que las de fulminante.
Dentro de la tontera que significaba los juegos bélicos, se cultivaba el compañerismo y la honestidad. Compañerismo porque la idea era avanzar por espacio enemigo, pero siempre cubierto por tu compañero quien te cubría la espalda y eso era sabido por tus oponentes. Y honestidad porque cuando escuchabas un ¡ta, ta, ta! Y alguien te decía ¡te di, estas muerto! Eso era lapidario. Estabas muerto y no había caso. A lo más preguntabas donde te habían dado. ¡te dí en el brazo!-decía el francotirador- orgulloso de tal hazaña. Y tú quedabas recriminándote de cómo pudiste dejar tu extremidad a la vista. Mi padre contaba que usaba mandíbulas de animal como pistola. Yo una pistola de plástico. Al menos era un avance generacional.
Tuve unos “Woki-tokys”( Walkie-talkie). Entretenido. Solo podías jugar con otro niño, ya que si el grupo que jugabas era de más personas, se convertía en una pelea quien se quedaba con el segundo aparato. Su alcance era poco, pero se escuchaba y eso era genial! Atrás quedaban los vasos unidos a un hilo. Recuerdo que escuchaba hartas conversaciones de radios aficionados y uno por más que quería ingresar a ellas, no había caso. Fue “el juguete” de esa navidad.
¿Se acuerdan de los primeros “Games Boy”? Esos que eran unos recipientes de agua que tenían unos botones que tiraba un chorro de agua, lo que hacía mover las pelotitas o argollas y las dejaba en suspensión. La idea era apuntarle a los recipientes que te daban mayor puntaje.
¿Se acuerdan del Cubo de Rubik? ¿Cuántas horas gastamos de nuestro tiempo en poder armar todas las caras del famoso cubo? Muchos daban las soluciones, yo con Suerte hice solo una cara. Pero no había caso.¿Mi solución? Sacar la etiqueta de color de cada cuadradito e ir pegando cada cara con su color.
Termino este relato con juegos tecnológicamente más avanzados como lo eran los “Tele-Pong” que era una pantalla negra en tu televisor con dos o cuatro palos chicos que te servían de paleta a la pelota que se movía de un lado para otro. Novedoso, pero al poco tiempo te aburrías. Este juego fue el precursor del ATARI. Poder jugar video en tu casa era sencillamente sensacional!!. No todos teníamos acceso a ese tipo de juegos, pero donde había uno, ahí estábamos. Los monos con los que uno jugaba eran cuadrados, harto feos, pero para ese tiempo daba lo mismo. “Space invaders”, “Basketball”, “Poker” eran algunos de estos juegos donde se debía ingresar una cassete a la consola principal, esperar unos minutos para cargar y a Jugar!!
Esto dio paso luego a los Nintendo y luego a los Play Station y ha dado inicio a una generación donde todo es desechable. Nuestros hijos quizás no tienen la oportunidad de tener las áreas verdes con los que contábamos nosotros, lo que nos permitía jugar con imaginación y creatividad. De nosotros depende que muchos de esos juegos se mantengan en el tiempo.Mejor jugar al “teto”………(Finito)

domingo, 18 de febrero de 2007

Mi último año de colegio




Lo cierto es que estudié en colegio de curas, muy prestigioso por cierto. Prestigio hecho por mas de un siglo gracias a gente valiosa que estudió en sus aulas, como lo fueron aquellos compañeros de curso con los que egresé el 85.

Pero este régimen educacional también tenía falencias propias de un sistema llevado a cabo de manera estricta y sin cambios a través de los años, mas aun cuando eramos "algunos" quienes eramos tildados de Rebeldes.
Si, Rebeldía, porque algunos no la pasábamos bien con todo lo que era la disciplina, porque vivíamos tiempos difíciles propios de nuestra juventud, mas lo que se vivía en el exterior del Colegio.

En lo personal, me quedaron marcadas aquellas misas voluntarias de primer viernes de cada mes, cuando el Director se paraba en el medio del patio para ver quienes asistían "voluntariamente". Alguna vez él fue a nuestra sala a preguntarnos porque no habíamos ido a misa, y nosotros contestando "porque es voluntario".Uno no sabia si la había cagado o no, solo veíamos que el viejo se daba media vuelta y ahí empezábamos a pasarnos rollos de cuanto nos quedaba en el colegio.

De religión ni hablar. La pobre profe de religión hacía lo imposible por tratar de cambiarnos. Por más que nos trató de meter Puebla y todas las encíclicas, no hubo caso. Quizás estábamos destinados a otra cosa. De hecho yo salí con un Suficiente en Religión y cuando estuve en la Universidad Católica me eché cultura religiosa. El pastelito????
Mi visión analítica (que me ha hecho pasar mas de algún conflicto) me hacia pensar cosas que no entendía como por ejemplo, el llegar a 4º Medio teniendo solo alguna escasa noción del acto sexual. La idea , por último, era saber que hacer para que la polola de turno no quedara embarazada. Porque estaba claro que educación sexual no era precisamente el dar las gracias a quien tu habías intimidado. ¿Alguna vez vimos en clase al aparato reproductor masculino mas conocido como nervio dicharachero? . A esa altura pensaba que solo servía para hacer pipí. ¿Alguna vez vimos una trompa de Falopio?Para nada porque era un tema tabú.

De hecho el inspector del colegio que es Diacono, nos decía que tener sexo era prácticamente inmoral, aunque no faltó el compañero que dijo lo contrario. ¿Que pensamos de él? Que este compadre ya andaba tirando. ¡¡¡Putas si hasta le choreaba los condones al hermano y los rifaba!!¡ ¿Que podíamos pensar? A lo mejor jugar una pichanga lo calmaba un poco al muy caliente!!

¿Que dirá el mismo inspector ahora cuando ponga el Film Zone a eso de la medianoche los días Miércoles, Jueves, Viernes y Sábados (me han contado) y vean las tremendas que se pegan o cuando muestran cine Chileno en TVN y cacha segura que aparece?Oremos.
Pensar que teníamos un Cura de guía espiritual al que le contáramos si teníamos pensamientos impuros, !Claro que los teniamos !¡putas si teníamos una revolución de hormonas en el cuerpo que nos tenían loco! ¡Gran remedio del cura! poner las manos en agua helada para cuando eso ocurriera!! Faltó que nos dijera que durmiéramos con las manos fuera de las sabanas para completar el cuadro. Pero si el viejo creía en la Virgen de Villa Alemana y acompañaba al "vidente" .Seguramente comió tierra porque Miguel Ángel así lo pedía, ¡¡Patético!!
Al final, por muchas fotos truchas que nos mostrara de la supuesta presencia de la señora, igual había que decirle que si la veíamos, ya que entendiamos que era su Fe que lo hacía pensar de esa manera. En resumen, buen capeo de clases.
Me tenían hinchado con eso de que si no le gusta, se va. Que teníamos como3 puertas para salir si no nos gustaba !! El último día de clases , el director nos pidió que en una carta le escribiéramos lo que pensábamos del Colegio. Me faltó hoja. Y no lo van a creer, pero el día que el colegio nos despedía, él me pidió disculpas por todo lo que habían hecho conmigo. Eso se agradece, pero igual no me dio ni un puto premio ese fin de año.
En fin hoy la realidad no es distinta. Si estas trabajando en algún lugar y no te gusta, no te van a mostrar 3, sino 5 o mas puertas y quizás ser tan critico te llene mas de enemigos que amigos. Créanme si les digo que me he tenido que bajar las revoluciones y si les he contado esto es un poco para recordar y reírnos un poco. De todas formas, algunos todavía pensamos que es posible vivir en un mundo mejor.

"Un Loco Verano"



Verano del 83, con 15 a 16 años en ese entonces y por primera vez con el permiso de nuestros padres para ir a un camping solos. Los citados a este viaje eran Juan Pablo, Jorge, Gastón, Gustavo, Chicho y yo. El lugar era "paradisíaco", "La Poza Cristalina", si, la misma que queda en la Cruz, cerca de La Calera. Comprenderán que dado el precio, pasaba a ser un hotel 5 estrellas para nosotros. Obviamente nos llevaron y así pudieron darse cuenta del lugar donde estaríamos. Llegamos PM y previo registro de nuestro sitio a ocupar, Sitio 36, se elige por votación popular a nuestro representante ante las autoridades administrativas, El Chicho. Una vez hechas las carpas, al agua pato.

Primera anécdota, al poco rato de estar bañándonos, una vieja con los copetes nos perseguía en agua para pegarnos sin razón aparente. De ahí todo tranquilo, una fogata, unas canciones y así se nos fue la noche, pero había un problema. El reglamento, que desconocíamos, decía que uno solo podía meter bulla hasta las 1 AM y nosotros a las 2 AM seguíamos cantando y riéndonos, sin copete ya que ni siquiera tomábamos, aunque cueste creerlo. Un vecino nos gritaba ¡Cállate hombre! Y nosotros poca bola tu you. Llegó la Hora del tuto y a dormir.

Despertamos no muy temprano, preparando nuestro desayuno cuando se presenta el administrador de la Poza junto con las Autoridades policiales, mas conocidos como los Pacos. Un Teniente (supongo que lo era por el Bigote) se nos acerca y dice ¿el Señor García?, Chicho, así como todos nosotros estabamos sorprendidos . El, como sacado de la mejor cuento biblico y teniendo en sus pensamientos al joven Tobías dijo: "Heme aquí señor, yo soy a quien buscáis".El paco al ver la cara del Chicho, mas tiriton que espejo de Micro, dijo "Sr. García, permítame su cedula de identidad". Al ver su fotografía no había duda, era el hombre que buscaban por ser el responsable de nuestro sitio de campìng (y eso que en la foto no estaba de perfil ¡) "tenga la bondad de acompañarnos". "Queda usted detenido por infringir el articulo 6969 ,desordenes en un recinto privado, consumo de estupefacientes e ingesta de alcohol", o sea según el paco teníamos grosa orgía y no nos salvaba ni el Turco ni el Negro Sáez juntos.

Nosotros a la distancia veíamos como el Chicho usaba todo su histrionismo, aleteando cual gaviota antes de emprender un vuelo, para explicarle al paco que todo era un mal entendido.

El paco lo vio y nos vio a nosotros (yo creo que eso lo salvó) y le dijo "Se nota que ustedes son de buenas familias, por lo que no lo llevaré detenido pero por favor sigan la reglas que son para cumplirlas"-¿Dónde había escuchado esa frasecita?

No quedó otra que portarnos bien.

Los almuerzos eran simplemente caóticos. Creo que esos cinco días nuestra alimentación se basaba en comida Italiana, Fideos. Unos días se cocían fideos y se freía un huevo, que era servido "revuelto" porque en ese tiempo no eran comunes los sartenes de teflón y por supuesto que se pegaban. No es bueno quejarse a esta altura de la vida pero nunca recibí en mi plato un huevo como la gente. Si no era huevo, era Salsa. Pero no crean que existía una preocupación por hacer la salsa. No señores, así tal cual se libera del tarro directo al plato. ¡Rico verdad¡ con hambre cualquier cosa era deliciosa. El único que tenía problemas para comer era Gastón ya que mientras nosotros jugábamos a la pelota después de nuestro almuerzo, Gastón trasladaba los fideos de un lado a otro del plato, como queriéndose convencer de cómo éramos capaces a temprana edad de cometer tal atentado culinario.

Pensábamos que todo era alegría y sano esparcimiento cuando ocurrió lo inesperado. Cual escena de Alfred Hitchcock y mientras nosotros estábamos bañándonos, aparecía entre las siluetas de los veraneantes de aquel lugar ¡ La Mamá de Chicho!.

La señora tenía una cara que no la hacia reír ni el sindicato de Tonys y sus primera palabras fueron "¡José Luís ve a buscar tus cosas inmediatamente y nos largamos de aquí ¡" Mierda…, la señora estaba realmente enojada, nosotros no cachabamos nada. Otra vez el Chicho enfrentado a la misma situación, nuevos aleteos y gesticulación como exigiendo alguna explicación de tal extrema medida.

Había que ayudar al Chicho. Mojados todavía nos acercamos donde la Mamá y calmándola un poco, nos contó que la gente de la portería había dicho que nosotros éramos "Los Marihuaneros del sitio 36". ¡Era para espantarse! Si a eso sumamos que fue a ver donde estábamos acampando y presenciar ante sus ojos una dantesca escena.

Cuando almorzábamos dejábamos todo tirado encima de las mesas, sin lavar, lleno de moscas, un monumento al desorden y como guinda de torta, las banderas que flameaban en lo alto de nuestras carpas eran los rollos de papel confort. La escena era para pensar lo peor por cierto.

Hay fuimos todos, mas calientes que la cresta a discutir con el administrador de cómo se le había ocurrido decir semejante tontera. La situación ya la había visto pero ahora era el administrador quien empezaba a aletear y le dio las excusas a la mamá del Chicho , a quien a contar de ese momento ya le había cambiado el color de la piel, pasando ahora a un color diríamos, rosadito sanito. Se fue más tranquila, asegurándole que seríamos más ordenados y que no dejaríamos las cosas tiradas en la mesa. ¡ y cumplimos! Solo que ahora dejábamos todo tirado dentro de las carpas y al agua pato de nuevo.

Una noche se nos ocurrió hacer papas fritas. Las pelamos y todo bien hasta que pusimos el sartén en el fuego de la cocinilla. El fuego no era muy potente - y Vos? - y con el viento nunca hirvió el aceite quedando como resultado las papas cocidas en aceite mas asquerosas que se hayan hecho en el lejano oeste. ¡Putas las cuestiones malas! Mas encima de tanto revolver se hicieron puré. Solución, comerlas con cuchara. Y Gastón revolvía las papas, revolvía las papas……! Si no es por el pan, este compadre se nos muere de hambre!

El último día fue genial. Habíamos dejado encargado a un carnicero un buen trozo de carne para hacerla a la parrilla. Yo cacho que como estaba medio oscuro no vimos que carne compramos, lo que sí puedo dar fe es que la carne que nos vendieron tenía ene grasa y que sacando y sacando, el trozo se hacía cada vez mas chico. Hicimos el fuego, pusimos la parrilla y cual David Coperfiel, vimos como se empezaba a reducir de tamaño delante de nuestras propias narices. Resultado, el trozo que le tocó a cada uno era tan chico , que no daba para colocarlo en un plato, por lo que lo comimos con la mano. Lo bueno fue no tener que lavar platos, aunque haya sido por una noche, ese loco verano.
Mis saludos y cariños a la mamá del Chicho, quien tuvo la paciencia de soportarnos y decirle que puede estar tranquila ya que su hijo es una gran persona y por sobretodo lo recordamos como un gran amigo

¿Zapatitos prestados?



Si se trata de acordarse de anécdotas, me acordé de una en la cual fue un poco incómoda pero divertida.



Estaba en 3º Medio y como ustedes se recordarán Joaquín y yo jugábamos Básquetbol por el colegio y además pertenecíamos a un club de la Asociación de Básquetbol de Viña como era el "Villa Moderna" de Recreo, club que nos permitió ser seleccionados de Viña.

En mi casa teníamos serios problemas de plata y mis viejas zapatillas se habían roto, por lo tanto era urgente contar con unas nuevas.

Alguien que no recuerdo me dijo "En la calle Valparaíso están vendiendo unas zapatillas de básquetbol "Adidas" a $2.990". El precio normal estaba por los $10.000 o incluso más, por lo tanto era una ganga. Me conseguí la plata y partí a comprarlas.

Recorrí la calle Valparaíso hasta que di con ellas. Era cierto, ahí estaban en la vitrina con su letrero que indicaba $2.990.Entré a comprarlas y ya había notado algo raro; su tamaño. El vendedor se acerca y yo pregunto por ellas. El vendedor me responde "Solo me queda esa que esta en vitrina, pero el problema es que son Nº 46". Ese si que era un problema, yo calzo 42. "Tráigalas que quiero verlas", yo estaba claro que por ese precio no me podía comprar ni siquiera unas Dolphin. ¿Que les puedo decir? Al tomarlas noté su increíble porte, eran como Portaviones ( de la 2ª guerra mundial por cierto, ya que no quiero exagerar!!).Había que pensar rápido y la solución era ponerle algodón en la punta y santo remedio!!. "Me las llevo" le dije y partí con mis zapatillas nuevas. Demás está decir que el vendedor fue elegido el mejor del mes al poder vender semejante monstruo.

Llegué a la casa y me las puse. Recuerden que los pantalones de esos años no eran tan anchos de piernas por lo tanto vi inmediatamente que me quedaban como zapato de payaso de Circo. ¡Simplemente Ridículo!

"Los voy a usar solo para los partidos de básquetbol", pensé ya que quizás ahí se notaría menos la tremenda compra que hice. Llegó el día del partido, que eran los sábados en el gimnasio Arlegui. Jugábamos contra nuestro clásico rival que era "Everton". Joaco, que era el conductor de nuestro equipo, y muy bueno por cierto, ve la oportunidad de enviarme un pase largo para que yo corriese y pudiese anotar. Vino el pase, yo corrí tan rápido como pude, pero algo malo pasaba. Las zapatillas sonaban como si estuviese usando "gualetas". Nosotros jugábamos con público, pero no quería mirar a las tribunas ya que de seguro había gente riéndose de tal situación, porque yo en su lugar me hubiese cagado de la risa.

Siguió el partido, y con trajín del partido sucedió lo que no tenía que suceder. Nuevamente el Joaco enviándome un pase para que yo corriera. Yo corriendo cual Guepardo tras una Gacela de Thomson en la Savana Africana ( Nótese el nivel cultural de mi relato!! ), cuando siento que a mis fabulosas zapatillas se le doblan las puntas y Paf !!, de hocico al suelo. El algodón se había aplastado quedando nada entre mis dedos y la punta de la zapatilla, o sea los 4 números de más.

Pedí cambio, fui a los camarines, puse nuevos algodones y a jugar nuevamente. Terminado el partido, en los camarines mis zapatillas eran comentario obligado no solo por nuestro equipo, sino también por los rivales.

La gota que rebasó el vaso fue que recién me había puesto a pololear, y me puse salida de cancha (buzo para los que ahora están en Santiago) y el ya mencionado "par".

Estando en la casa de mi polola estaba todo bien hasta que ella me presentó a su papá, que fue la única vez que estuve con él ya que este caballero era terriblemente celoso y venía exclusivamente a verla. Cuando coincidíamos en tiempo y espacio, tenía que salir arrancando por la puerta trasera, como haciendo un entrenamiento de lo que sucedería cuando yo fuese amante, claro que esta vez con ropa.

Después del saludo protocolar, cual yerno saluda a su nuevo papi, vi como sus ojos se fueron directamente a mis zapatillas, lo cual a esa altura ya para mí se hacía algo cotidiano.

No me dijo nada pero su cara lo decía todo, ya que noté cierta intranquilidad y no risa como al resto de los mortales. Yo creo que se debe haber acordado de ese mito que dice que el tamaño de tu pie es proporcional al tamaño del "niño", o sea, podría imaginar que estaba frente aun hombre súper dotado que podría causar estragos en la humanidad de su hija. Bueno, para su tranquilidad la verdad no era tal. Digamos que solo normal, para ser modesto. Además esa relación duró muy poco , quizás cansado de tanto escape ya que mi vocación no era precisamente ser mago.

¿Zapatitos prestados? No. Solo número equivocado.

Por favor, a sus hijos cómprenles zapatillas de su número, un amigo se los agradecerá.

El Cine y sus recuerdos



Así como la música nos transporta mágicamente a distintos tiempos en nuestros recuerdos, el cine también hace lo propio ya que cada película ha marcado ciertos momentos importantes en nuestras vidas.

En mi caso, mis primeros recuerdos corresponden a películas como "Simbad el Marino" en el cine Pacifico, que se encontraba en Valparaíso cerca del Mercado y que ahora es la bodega de Velarde Hnos.

Como no recordar aquellas películas infantiles en el cine Metro como "101 Dálmatas", "Bernardo y Bianca" y otras, que íbamos a ver en matinée junto con nuestros hermanos mayores o con nuestros viejos.

Me acuerdo que con mi viejo y unos amigos fuimos a ver "Tiburón" (1975). Yo no sabía que me asustaba más, si la película o la cara de espanto que ponía mi papá cuando salía el tiburón comiéndose a la gente. Hasta el día de hoy esa película me tiene espantado, sobretodo cuando estoy nadando en el mar y me empiezo a imaginar la cantidad de peces que hay debajo de mí. Igual fui a ver la Tiburón II y III.

Cerca de esa fecha, fui a ver "los Diez Mandamientos" en un Viernes Santo al cine Colón. El teatro estaba lleno hasta las escalas. Yo la vi desde la galería. Es que en ese entonces no existía el cable y era el día mas aburrido del año ya que la radio tocaba música docta y la TV puros documentales. Lo bueno es que ese día ahora tu no tiene para que ir al cine a ver "El Manto Sagrado", "Quo Vadis", "Ben Hur", "Espartaco" y otros.

El año 1977 se estrenó la que daría inicio a la mejor saga del cine como es "Star Wars".Uno salía súper alucinado de los efectos especiales que traía esa película. Me acuerdo haber ido a verla caminado desde Recreo hasta el Cine Rex en Viña, ya que las micros se demoraban como una hora en pasar.

Al año siguiente el cine trajo a "Encuentros Cercanos del tercer Tipo", otra de Steven Spielberg, que no la entendí en su momento. Tenía cerca de 10 años y creo que lo único que me interesaba en ese momento era jugar al montoncito o las bolitas. Creo que hace como dos años atrás recién la entendí. Yo he sabido de algunos que han tenido "Encuentros cercanos con las peores tipas".

El año 1978 se estrenó "Superman". ¡Ver a un compadre volando era genial¡ Claro, con el paso de los años ahora uno encuentra bastante fome los efectos especiales.

Recuerdo haber visto la Película "Terremoto" en el cine Metro, que traía como novedad el sistema de sonido "Senserround". Cuando empezaba a temblar, unos parlantes que estaban adelante, cerca de la pantalla, producían el ruido del terremoto. ¡Genial¡ De ahí sacó la idea la ONEMI para el simulacro de tsunami que se hizo en Valparaíso, pero obviamente a la chilena.

Lo mismo ocurría con "Galáctica, Astronave de Combate", donde cada vez que aparecían sus motores, quedábamos sordos. Salíamos todos del cine con un pito en el oído.

Alguna vez fui al Cine Arte con el Telo, Juan Pablo, el Cabezón Guzmán a ver " El Resplandor" de Stanley Kubrick. Debe haber sido como en 1ºMedio. La película era para mayores de 18 años y nos quedaban hartos años para cumplirlos. Solo una vez que apagaran las luces nos podían dejar entrar. Entramos calladitos y dieron sinopsis de películas donde aparecían mujeres desnudas. Esto se pone bueno!! Dije. Pero el Cabezón tuvo la genial idea de comprar una bolsa de Cereales Natur que abrió en plena Película. Cada vez que metía su mano para sacar Natur, la bolsa metía un ruido que te volvía loco y le quitaba el suspenso a la película. Se escuchaban los shiiii!! por todos lados para hacerlo callar. El Telo le decía tiernamente ¡Cállate cabezón! Y yo tratando de meterme en la película, ya que estaba con miedo: de la película, de que nos podían echar por culpa del Cabezón y de ver que cara debía poner cuando terminara la película y prendieran las luces y se dieran cuenta que éramos unos pendejos viendo películas de grandes.

Ahí vi por primera vez una mujer desnuda-desnuda, saliendo de la tina, preciosa, elegante. Era como para hacerla parte de mis incipientes fantasías…..recuerdo la escena………………el protagonista la besa y cuando termina el beso, la mujer se convierte en una vieja con la piel verde, putrefacta. Lo que había subido rápidamente bajó de igual modo.

Me dio un tiempo de ver películas para mayores de 18 y si era posible de 21.Los lugares eran Cine Condell o el Central, pero ahí costaba entrar. Tenias que ir vestido como si representaras mas, ya que no faltó la vez que uno de los concurrentes fue con un polerón del Ratón Mickey y no lo dejaron entrar.

Te metían a platea alta cuando estaba oscuro, por lo que te tenías que colocar al lado de la puerta hasta que tus ojos se acostumbraban a la oscuridad. Eso podía tardar entre 3 a 5 minutos.

Las actrices de moda eran Gloria Guida, Laura Antoneli si es que eran italianas, Maria José Cantudo si es que eran Españolas, y Sylvia Kristel en " El amante de Lady Chatterley" por las americanas y Sonia Braga por las Brasileñas. No recuerdo haber visto una película sin que no se haya cortado la cinta.

Y estamos hablando de una función continuada de dos películas que empezaba a las 14:00 hrs. Hasta se nos hacía normal que a veces cuando estabas viendo las películas, aparecía un gato en la pantalla. Súper Folclórico!!.

Pero también daban películas como "Caligula" que estaba tan cortado que se perdía toda la trama. Como no recordar "Despedida de Soltero" Genial!!

Había un compañero que vivía en Quilpue que iba al Velarde de esa ciudad y nos daba los datos de "las películas" que debíamos ver.
Pero estaban las otras películas como ET y su famosa frase "Iti fon jom". Me salió su lagrimon, que quieren que les diga. "Indiana Jones" y "Volver al Futuro" eran películas que uno llevaba a ver a sus primeras pololas. A mi me gustaba esperarlas adentro del cine para que no nos quitaran los asientos. Generalmente las mejores películas llegaban al cine Olimpo, siempre y cuando el compadre de la moto que traía las cintas desde el Metro, no le pasara nada en el camino.

Las películas Chilenas eran harto malas. Yo vi Sussy en el Brasilia, pero lo hice para puro ver a la Marcelita Osorio. Además había que estar súper concentrado en lo hablaban ya que el audio era como el ajo.

También vi películas malas. Esas que uno está a punto de irse sin ver el final. Recuerdo una: "A Chorus Line" .Trabajaba Michael Douglas, pero yo creo que andaba medio corto de billete para haber aceptado ese papel. Se trataba de unos bailarines que van a una audición para participar en un musical de Brodway. Más lenta que inyección de ulpo!!.

No sé si a ustedes les pasa pero parece ser que el mejor crítico de la película es el trasero. Si la película es buena, uno casi no se mueve del asiento, pero cuando es mala, uno empieza a intercambiar cachete ya que te empiezas a sentar como de lado apoyándote en uno y luego en el otro.

Para terminar les cuento que una vez estaba en un pueblo cerca de Hijuelas, al interior de La Calera y con un grupo de jóvenes de ese sector nos pusimos a conversar hasta que salió el tema de que si habían ido al cine. Eran campesinos y los más pequeños no conocían lo que era el cine. Traté de explicárselos, cuando uno de los que estaba allí, ya mayorcito, me dijo "Yo fui una vez y no me gustó" y "¿por que no?" le dije. "Porque es muy incomodo" me respondió. Yo supuse que era porque había mucha gente y no había podido tener una buena ubicación. Le insistí que me dijera por que era incomodo. "Lo que pasa es que los asientos son terriblemente duros y uno queda como en alto".El compadre entró cuando el cine estaba oscuro y no bajó nunca el asiento !vio así toda la película¡ . Y créanme que fue cierto

El vil copete



"Advertencia: Este relato puede contener escenas que pueden producir malestar al lector, por lo que se recomienda discreción y altura de mira ante los hechos narrados".
Ministerio de Educación

Mucho se ríe uno de los chistes sobre borrachitos hasta que es uno el quien ha sido presa de aquel elixir llamado alcohol.
Es cierto, durante nuestra adolescencia siempre estaba presente aquella bebida que también fue disfrutada por emperadores y reyes en la antigüedad. ¿Como se conseguía? Primero se procedía a juntar las monedas necesarias para comprar tal preciado bien o sea "una Vaca". Luego buscar la botillería de turno para adquirirlas. Ahí estaban esperándonos el clásico Coñac "Tres Palos" , El Control Sour ( que dista mucho del sabor de los Sour que hoy se venden y que gracias a dios su sabor fue mejorado) y el Vodka Naranja Mitjans, que era lo mas parecido a tomar colonia Inglesa. Cada botella iba envuelta en papel de diario o en papel café. Yo creo que se hacía para que no creyeran que era tomatera la cosa.
Si el billete escaseaba, la cerveza podía ayudar a controlar "la sed".
Si uno se pone a recordar aquellos años, me acuerdo que la idea era de quedar raja, poto, cuea u otro sinónimo de aquel lugar donde las "chicas Reef " muestran con orgullo y con razón.
Si ibas a una fiesta, la idea era llegar puesto, o sea, comprar un copete y tomártelo en la calle y llegar contento ¿como sabias que estabas en tu cuota? Te tocabas la cara y perdías su sensibilidad. Si la junta era en una casa en la que tus papas te dejaban a cargo, mejor aun ya que la idea era pasar a dormir inmediatamente a las camas previamente asignadas para tal efecto. Nada se dejaba al azar.
Tuve unos "chupicidios" memorables. Recuerdo que por lo general un amigo quedaba solo en su casa los fines de semana, ya que sus viejos se iban a Olmué. Bastaba la pura llamada telefónica y estábamos todos, como una hermandad que sabia como sería su inicio y que ocurriría al final.
Era impresionante la cantidad de tragos que tenía en el bar de su casa. Ahí comenzaba nuestra incursión clandestina, propia de una cedula extremista en la preparación de "una Bomba" ya que la idea era que no se notara que estábamos ocupando el copete de los viejos. Ibamos echando en un jarro un poco de cada uno de los tragos que encontráramos: Whisky, ron, coñac, menta, amareto, pisco, etc. Hasta obtener la cantidad adecuada para satisfacer las necesidades de la "Hermandad". Del sabor, todo lo arreglaba un jugo Jupy o (Caricia) y adentro.
Recuerdo que al cabo de unos minutos, el copete se ensañaba con algunos. Uno de nuestros "hermanos", de piel muy blanca, pasaba a tener su cara de un color Albo, como pasado por cloro, como si hubiese sido protagonista de un desafío de OMO y la prueba de blancura. Eso nos indicaba que había que acostarlo. De los tres que nos quedaban, uno siempre quedaba en cuatro patas en el jardín llamando a sus amigos imaginarios "Waldo" y "Gutierrez" y de vez en cuando se ponía de rodillas como pidiendo perdón a la sociedad por el mal camino en la que estaba encaminado. Cuando tratábamos de levantarlo se escuchaba un ¡No me movai weon¡ y vuelta a llamar a sus amigos. Yo alguna vez, cual fakir, apague un cigarro en mi pierna y no me dolió. No me dolió en ese momento, porque una vez bueno y sano, la herida me dolió mas que la cresta. El dueño de casa era el que estaba más lúcido, como controlando que no nos sobrepasáramos. Cuando uno se acostaba, era increíble como te daba vuelta toda la habitación y te concentrabas para quedarte dormido. Más de alguna vez uno se levantaba al baño, medio copeteado todavía, y se quedaba dormido en la tasa. Al final todos dormíamos como angelitos que suponíamos éramos. Incluso recuerdo que hubo un temblor muy fuerte antes del terremoto del 85 que botó figuras del living, las cortinas y otras cosas y no nos dimos ni por enterado.
Una vez nos tocó la junta de la Hermandad en mi casa. Éramos los mismos mas un invitado, amigo de uno de los hermanos, por lo que si era amigo de mi amigo, amigo mío era.
Mis papás fueron a un matrimonio y se quedaban afuera. Nuevamente la ceremonia de la compra del copete. Esta vez había un problema. El invitado había sido pateado hace poco rato antes por su polola. ¡La pena se pasa tomando amigo Ivo! Dijimos (aun recuerdo su nombre y eso que solo lo vi esa vez). Mala idea!! Este compadre chupó más que orilla de playa y se curó al poco tiempo que llegó, y de lo único que habló fue de, en ese momento, su ex polola. Lo acostamos. Costó un mundo el quitarle la ropa ya que no cooperaba en nada, hasta que finalmente se durmió.
Era un problema menos. Cuando recién nos sentamos a disfrutar de nuestros tragos, pasó algo que no estaba dentro de nuestros planes. Llegó mi viejo devuelta!!Como si hubiésemos tenido resortes en el trasero, empezamos a llevar el copete, los vasos y cuanta cosa que nos pudiese delatar a la cocina. Ahí lavamos tan rápido como era posible y cuando mi papá entro, todos lo recibimos con una sonrisa inocente de amigos de su hijo, claro que por dentro pensábamos ¡como te pudiste devolver weon! Yo le busqué conversación hasta su dormitorio y cerré su puerta.
Todo fue un alivio salvo por una cosa, ¡teníamos a un compadre raja en un dormitorio! Había que trasladarlo a la casa donde siempre nos reuníamos ya que una vez mas sus papás estaban en Olmué. Si fue difícil desvestirlo, imagínense como fue vestirlo nuevamente. El tipo esta lánguido y como pudimos lo sacamos de la casa lo mas callado posible, evitando dejar evidencia de una noche pecaminosa y lo sacamos en andas, cual virgen de Lo Vásquez. La otra casa estaba distante como a dos cuadras, las que se hicieron eternas por el peso muerto (de cocido) de nuestro "amigo". Y eso que entre los cuatro lo llevábamos por la calle colgando de pies y brazos. No faltó la mala suerte que cuando íbamos a mitad de camino apareció un furgón de carabineros. Tan pronto como pudimos lo paramos y nos pusimos en actitud de como si estuviésemos amenamente conversando en la calle, actuación digna de un Oscar. Mente fría que nos permitió salir airosos ya que los pacos no se percataron del pastelito que llevábamos como trofeo. Imagínense lo asustado que se despertó el famoso Ivo cuando despertó en otra casa!! La curadera que le quedaba se le quitó sin necesidad de un café cargado. Si lo patearon por curao, bien pateado!!
En mi casa hubo otras curaderas como aquella en que un compañero de curso me llegó contando de que había ido un alcohólico rehabilitado al colegio y me contaba que el tipo tomaba colonia y otras cosas. Fue tal la impresión que le dejó ese testimonio que fuimos a comprar unos copetes para celebrarlo.
Cuando estábamos en mi casa y nos curábamos, nos daba por seguir a mi perro hasta una quebrada donde mi can subía una pequeña loma, y de puro curado tratábamos de hacer lo mismo, con las sacadas de crestas respectivas. Yo creo que el perro se debe haber cagado de la risa como pensando como podía ser tan weona la raza humana!!
Es increíble lo que hace el copete en la gente. Unos se ponen odiosos, otros son capaces de hablar hasta por los codos, otros quedan mudos, hasta algunos se les sale deseos reprimidos como su gusto por el mismo sexo, que son más peligrosos que la cresta. Acostarte en la misma cama con un compadre a la primera curadera ¡imposible!
Cuando estaba en la "U" recuerdo la peor de todas. Se había suspendido una prueba importante y para celebrar, a las 3 de la tarde, decidimos tomar unos copetitos en un bosque cerca de la sede donde estábamos. Por arte de magia aparecieron coñac y una garrafa de vino. Éramos como 15. Cuando ya el trago iba en su etapa final, apareció un pito de marihuana del tamaño de un puro, de esos que solo Fidel se fuma. Y vamos fumando!!. La mezcla produjo un efecto caótico en mí. Como no nos alcanzaba para almorzar, no quedaba otra alternativa que alimentarse de los rayos del sol, o sea, fotosíntesis. Por lo tanto, la ingesta de alcohol fue recibida con el estomago vacío, a lo que agregado al pito de marihuana hizo que mi condición de animal racional se fuera al suelo. Recuerdo muchas cosas de ese momento, sobretodo la extraña sensación de cómo si hubiese estado en el aire. Todo pasaba en cámara lenta. La sensación no me produjo placer sino un poco de angustia ya que sabía que debía volver a mi casa. Recuerdo que desde el lugar del epicentro hasta donde debíamos tomar el bus, eran como 5 cuadras. En el camino mis compañeros me decían "Compadrito, camine derecho. Haz una línea imaginaria!!" Con suerte pude tomar el bus .Me subí y pagué escolar el muy patudo. El trayecto fue largísimo y cada vez más se acentuaba mi malestar físico. No fui capaz de guardar mi carné escolar ni mi porta documentos y cuando me levanté para bajarme, se me cayeron y los perdí. Yo vivía en Recreo por lo que me bajé en la avenida España, a la altura de la piscina. Era un zombi!! Yo veía que la gente me miraba y les daba risa, pero todo en caaammmaaaarrrrraaaaa lllllllleeeeeeeeeennnnnnnnnttttttttaaaaaaaaaa. Para cruzar la Avenida España debía subir por el paso sobre nivel, pero mi estado hacía imposible subir su escalera por lo que opte por cerrar los ojos y ¡cruzar a las 17:00 la Avda. España, la avenida mas transitada de Viña y Valpo!. Solo abrí los ojos cuando estaba en la vereda de al frente.¿como tan weon? No sé. Pero fue una de las estupideces mas grandes hechas en mi vida.
Quedaba mucho por caminar. Y seguían las miradas que me observaban. Llegué hasta una escalera que debía subir para llegar a mi casa, la que tuve que subir gateando. No sé como llegué a mi casa, pero lo hice. Me duché con agua helada a ver si se me pasaba, pero no sirvió de nada. Me sentía muy mal y opte por dormir. Mi vieja debe haber pensado que estaba cansado de tanto estudiar y me dejó dormir. Al rato, mi cuñado entró a la pieza y me preguntó si se podía comer el almuerzo que me habían dejado para mí. Como lo único que quería era dormir, le dije que si, no sabiendo que luego me vendría la pálida y la necesidad urgente de comer ¡ y no había nada!.
Al día siguiente, ya mas sobrio, me di cuenta que había perdido mis documentos, los que por suerte pude encontrar en el Terminal del buses del que había tomado. Claro que fueron mis compañeros quienes me dijeron cual bus había tomado y cuanto había tomado y fumado. La verdad es que no se lo recomiendo a nadie.
la sabiduria de años nos dice que el copete y las mujeres siempre van de la mano. Parece que con unos traguitos uno es capaz de atreverse a hacer cosas que bueno y sano no podría, lo cual obviamente no es muy seductor para ellas. Pero supón que te encuentras con una niña no muy agraciada, malena de caracho, o cuerpo de tentación y cara de arrepentimiento, el copete la mejora; con dos Ron Cola, o tres combinados pueden pasar de Sarita Vásquez a la Jennifer López. La conclusión: Si la mujer es fea, es porque el copete no es de buena calidad!!!
Ojo que si te toca un monumento de mujer, la idea es cero copete ya que la idea es acordarse de todo, porque lo mas seguro que tus amigos te pedirán detalles de lo que sucedió con ella.
Con los años, mis gustos han cambiado, reconociendo que solo tomo del bueno: Licores finos, buenos vinos, cervezas importadas. Todo en su justa medida. Cuando manejo, no tomo. Por eso no manejo.
Mas vale alcohólico conocido que un alcohólico anónimo!!